El actual cronograma de repago del acuerdo es virtualmente imposible. La apuesta del FMI y del Gobierno es concretar rápidamente la vuelta a los mercados financieros, pero esta estrategia ya fracasó en 2018 y en 2022. Se necesita un cambio de enfoque para encarar una reestructuración de la deuda que alargue notablemente los plazos. La renegociación debe convertirse entonces en uno de los ejes de un programa alternativo de gobierno.